El 8 de marzo no es únicamente una fecha de celebración; como día conmemorativo de la lucha de las mujeres por la igualdad es propicio para la reflexión profunda sobre el camino recorrido y los desafíos que aún persisten en la búsqueda de la equidad de género. En la Asociación Sindical de Ingenieros al Servicio de las Empresas de Energía de Bogotá (ASIEB), queremos aprovechar esta conmemoración para rendir un homenaje a nuestras ingenieras afiliadas, pero también para poner sobre la mesa una realidad ineludible: la urgente necesidad de cerrar la brecha de género en nuestro sector.
Como muestra de nuestra gratitud por su incansable labor, dedicación y rigurosidad técnica, ASIEB ha preparado un detalle muy especial para nuestras afiliadas: una invitación exclusiva a vivir el arte y la cultura a través de las pantallas y escenarios del Teatro Nacional.
Pero antes de hablar de las tablas y el telón, hablemos de la realidad de nuestro «casco blanco».
Una brecha que persiste
La ingeniería, históricamente concebida bajo sesgos masculinizados, ha experimentado cambios significativos en las últimas cuatro décadas. Globalmente, la presencia de mujeres en las facultades de ingeniería pasó de ser una excepción inferior al 10% en la década de los 80, a promediar hoy entre el 26% y el 34% del estudiantado. En Colombia, de acuerdo con datos de la Sociedad Colombiana de Ingenieros (SCI) y del SNIES, la participación general de las mujeres en las ingenierías ronda el 26%.
Sin embargo, este crecimiento no es uniforme. Cuando encendemos la lupa sobre la ingeniería eléctrica, nos topamos con una de las brechas más pronunciadas del sector académico y profesional:
- Representación crítica: Las mujeres representan solo entre el 7% y el 10% del total de estudiantes y profesionales en ingeniería eléctrica en el país.
- El reflejo en ASIEB: Esta cruda estadística nacional se refleja de manera exacta en nuestra asociación. En ASIEB, las mujeres representan aproximadamente el 12% de nuestra base de afiliados.
- Especialidades polarizadas: Mientras áreas como la ingeniería ambiental, química o industrial superan el 30% de participación femenina, las áreas de hardware, alta tensión y redes eléctricas siguen estando fuertemente masculinizadas. De hecho, según informes de la Fundación Universitaria Salesiana, la ingeniería eléctrica lidera la lista de inequidad de género por egresados con un 90.06% de participación masculina.
De las aulas al terreno
¿Por qué hay tan pocas mujeres en nuestra disciplina? La respuesta no radica en la falta de capacidad cognitiva —estudios en revistas de alto impacto como Nature y Science demuestran que las habilidades en ciencias y matemáticas son idénticas entre géneros— sino en barreras culturales y de crianza que se arrastran desde la infancia.
La crianza y la falta de referentes
Históricamente, los juguetes de ingeniería y lógica espacial se han direccionado a los niños, mientras que a las niñas se les orienta hacia roles de cuidado. A esto se suma la escasez de referentes femeninos en las etapas escolares. Muchas ingenieras eléctricas hoy recuerdan haber ingresado a la carrera «por casualidad» o curiosidad matemática, más que por una guía vocacional clara en sus colegios.
Aulas sin espejos
El tránsito universitario suele ser el primer gran filtro de resistencia. Historias de ingenieras de nuestra región relatan cómo, a lo largo de sus pregrados e incluso maestrías en universidades públicas y privadas, nunca llegaron a recibir clases de una sola profesora mujer en el área de eléctrica. La ausencia de mentoras académicas invisibiliza el liderazgo femenino en la investigación científica de frontera.
El «cambio de casco» en el mundo laboral
Una vez obtenido el título, el desafío migra a las organizaciones. Persiste en el sector la sutil tendencia de querer reemplazar el casco de seguridad de la ingeniera por un arrume de documentos de oficina. Romper el prejuicio de que una mujer «es muy débil» para usar herramientas, supervisar subestaciones, planear la regulación de energías renovables o coordinar el despacho de carga es una tarea diaria para el 10% que hoy ejerce.
Iniciativas que iluminan el camino
A pesar de los obstáculos, el sector eléctrico colombiano está viviendo una transformación sin precedentes, impulsada tanto por colectivos como por políticas corporativas de las empresas donde operan nuestros afiliados.
- Cuadrillas de Linieras: Empresas líderes del sector energético en Bogotá (como el Grupo Energía Bogotá y Enel) han marcado hitos históricos al graduar y poner en operación cuadrillas de mujeres linieras. Estas profesionales demuestran día a día sus capacidades técnicas trabajando en alturas y operando redes de alta tensión, desmontando el mito de la debilidad física.
- Redes de Apoyo y Academia: Iniciativas como el colectivo «Mujer y Energía» (nacido en alianza con la UPME) trabajan para incluir variables de género en proyectos energéticos, entendiendo que las mujeres usan y acceden a la energía de formas diferenciadas. Asimismo, grupos de afinidad universitaria como WIE (Women in Engineering – IEEE) en instituciones como la Universidad del Quindío, la de los Andes, la del Valle y la de Antioquia, empoderan a las estudiantes para pasar «del aula al liderazgo».
- Campañas de Sostenibilidad Humana: Programas como #MujeresConEnergía de AES Colombia y los lineamientos del Ministerio de Minas y Energía buscan visibilizar no solo a las profesionales de «casco blanco», sino también a las mujeres rurales y emprendedoras de las comunidades de influencia del sector, tejiendo una red de equidad transversal.
Desde ASIEB, nos sumamos activamente a este movimiento. Creemos firmemente que una ingeniería eléctrica diversa, plural y equitativa no solo es un imperativo ético de justicia social, sino la única vía para acelerar de manera inteligente la transición energética que el país y el mundo necesitan.
Un Regalo para Celebrar tu Inspiración: Instructivo para Redimir tu Bono de Teatro
Querida ingeniera afiliada, tu esfuerzo diario nos inspira. Para celebrar tu dedicación, ASIEB te hace entrega de un bono para disfrutar de la mejor programación presencial del Teatro Nacional.
A todas nuestras ingenieras afiliadas: ¡Feliz Día de la Mujer 2026!


